sábado, 21 de enero de 2012

El Dr. Eladio del Castillo: Hombre de Ciencia, hijo de Yaritagua
Luís Alberto Paradas Pérez.-

Una mañana del mes de septiembre de 1965, el niño al que llamaban Don Pepe se levantó más temprano que de costumbre, desayunó y otra vez comenzó sus andanzas por la casa de ensueño, al pasar por la biblioteca, encontró al abuelo Carmelo, con lentes colocados, linterna y lupa en mano, leyendo un amarillento recorte de prensa, entonces se detuvo y le pregunto:
-¿qué es eso?
-un recorte de prensa de un periódico de Yaritagua que ya no circula.
-¿cómo se llama?
-El Boticario, este es de 1942.
-¿de qué trata lo que lee?
-¡Niño curioso y preguntón!
-Si no me lo quiere decir…
-Está bien, es un recorte de prensa con una entrevista a un personaje yaritagüeño que se fue de aquí hace años, pero que dejó honda huella entre sus coterráneos.
- ¿de quién se trata?
-del Dr. Eladio del Castillo
-¿puedo leerlo?
- ¡cuando yo termine! Dijo en un tono algo recriminatorio, tal vez por la impetuosa exigencia.
Por la tarde y después del almuerzo el abuelo se acercó al niño y le dijo, cuando quieras pasa por el recorte, eso sí, me lo cuidas mucho, que no se moje, que no se rompa y al terminar, me lo devuelves.
Así, comenzó a leer la entrevista:
Después de varias cartas y visitas al Seminario Divina Pastora de Barquisimeto, donde le solicitaba una entrevista, me encontraba sentado en una cómoda silla a la espera que la secretaria de la Dirección me anunciara con el Dr. Del Castillo, al cual desde hacía tiempo había querido entrevistar, sin poderlo conseguir. Otra secretaria que era testigo de mis gestiones asomada en la puerta del despacho decía:
-Ahí viene, acaba de tomar el pasillo que conduce hasta aquí. Él camina con lentitud y sus pasos son cortos.
-le contesté, gracias, ahora falta menos para lograr mi vieja aspiración.
Al llegar nuestro personaje saludó con voz firme:
-¿Cómo están todos por aquí?, a lo que contestamos casi en coro:
-Bieeeen.
El doctor de inmediato me increpó,
- ¿así que usted es el señor Pablo R. Rodríguez?
-si doctor, edito el periódico El Boticario de Yaritagua y deseo una conversación con usted sobre el terruño.
-¿Qué quiere saber de mi? ¿Por dónde quiere que iniciemos?
-Bueno, hábleme de su Yaritagua natal, ya que es eso lo que me trae por aquí.
-Bueno…Yo nací en Yaritagua el 18 de febrero de 1867, mis padres fueron el general Juan Calixto del Castillo y Eulogia Hernández, mi abuelo paterno fue el general Juan Francisco del Castillo.
-¿Cuál es su nombre completo?
-Eladio Arístides del Castillo Hernández.
-¿A qué se debe que no abrazó las armas?
-desde muchacho preferí la ciencia, la educación y la cultura.
-¿Qué recuerda de la Yaritagua de su infancia?
-Tantas cosas…por ejemplo, de su naturaleza recuerdo sus sitios agrestes, en donde surcan aguas ligeramente turbias azulinas, y en donde proliferan las dulces guayabitas y mirtáceas, que allí brotan espontáneas, y que recogíamos con deleites cuando niños.
- ¿y en el plano social que viene a su memoria?
-Aunque no la viví pero me la refirieron mis padres, la instalación el 1 de Septiembre de 1856 del Colegio Federal La Rosa, siendo su Director Crescencio Montero y el Subdirector, Don Clemente Mujica, ambos de grata recordación. Se había dado un paso preliminar, de trascendencia, encaminado a modificar generalmente nuestro medio cultural en lo tocante al cultivo de las letras. En ese Plantel se enseñaron Idiomas, Latino, Gramática Castellana y otras materias elementales.
-¿Quién fue Crescencio Montero?
-Un galeno de sólida preparación universitaria y además, hombre de letras, que bebió en la buena fuente de su modesta pero bien seleccionada Biblioteca, los más relevantes y actualizados conocimientos universales vigentes en esa época.
-¿Recibió referencias de quienes fueron alumnos de este instituto?
-Como no, Emilio Azuaje, Posidio Colmenárez, Vicente Gainza Aldao, Fernando Rodríguez, Ricardo Gainza Aldao, Rafael Párraga, Juan Bautista Mujica e Isaac Farías y en especial el atildado escritor Rafael Renato Canelón, quien dejó una hermosa semblanza en memoria del Dr. Montero, que vio la luz pública en el periódico “El Cometa”, el 16 de Julio de 1921.
- ¿Algo en especial que comentar de la semblanza?
-Cuando invita a la sociedad y pueblo de Yaritagua, a que procedan, como es justicia, formando una junta para levantar un monumento a la memoria del sabio médico.
-¿Conoce de algún otro educador yaritagüeño de valía?
-por supuesto, me voy a referir al educador Santiago Barrios Acosta, mi instructor de primeras letras, cuyo desempeño se extendió hasta 1876. Su escuela funcionó en la calle del Comercio, Barrio El Jobito, en la casa donde vivió Don Leandro Puertas y familia. Don Santiago fue un hombre leído, de carácter firme y recto, profundamente católico, rostro sereno, bien perfilado, que recordaba su raigambre española. Tenía para mí, entre sus peculiaridades, la pluma de ganso en su escritorio, con la cual escribía magnífica letra española, señal de su abolengo.
-¿Algún otro educador destacado?
-¡varios!, David Ramos, Domingo Torres, Juan de Dios Melián y Pedro Advícula Mujica.
-Dr. del Castillo, dice usted que sus primeras letras las cursó en Yaritagua -¿y después qué?
-Me trasladé a Guanare, donde realicé estudios de gramática castellana y de lengua francesa con el maestro Manuel Antonio Sotillo, y lengua latina con el presbítero Martínez, allí obtuve el título de Bachiller para luego iniciar estudios de Medicina y Cirugía en la Universidad Central de Venezuela, Caracas. En esta universidad tuve la dicha de ser discípulo de los doctores Adolfo Ernst, Elías Rodríguez, Simón Womesele, Marín Herrera, Antonio José Villegas, Alejandro Frías Sucre, Adolfo Frydesher y Francisco Antonio Rísquez.
-¿Cuándo concluyó sus estudios?
-Me recibí de Doctor en Medicina el 20 de Diciembre de 1891 y recibí el título correspondiente el 14 de Octubre de 1893.
-¡Qué hizo después?
-¡Regresé a la región!,
-¿A qué se dedicó?
-a una de las actividades que más me interesaron, la docencia. En Barquisimeto fundé, junto al colega Teodoro Barreto en 1894, el Colegio Wohnsiedler  y luego volví a mi querida Yaritagua.
-¡Cuénteme como fue eso, por favor!
-Con todo gusto. El progreso material e intelectual de Yaritagua era evidente y para el año 1888, el Colegio Federal La Rosa fue transformado por disposición del Congreso Nacional en un Colegio Federal para varones de Segunda Categoría, con el cual, aparte de formar en primaria y secundaria, podía formar también personal especializado en técnicas laborales. De esta manera el Colegio Federal pasó a llamarse Bolívar e inició sus funciones con todo el ceremonial propio de la época la noche del 17 de Junio de 1888 en la casa del señor Manuel Moro.
-¿Podría indicar las asignaturas que se impartían?
-Sí, para  la primaria fueron: 1. Lectura, 2.Escritura, 3. Doctrina Cristiana, 4. Aritmética, 5. Gramática, 6. Geografía de Venezuela. Para la educación secundaria el plan de estudios contemplaba: 1. Latín, 2. Griego, 3. Francés, 4. Inglés y 5. Ciencias filosóficas.
-¿Quienes lo dirigieron desde entonces?
-Su primer director fue Pedro Andrade y como subdirector estuvo el Bachiller yaritagüeño Jacinto de Jesús Flores. Las cátedras de secundaria fueron administradas por: Pbro. José de los Santos Oropeza (Idioma latino), Bachiller Jacinto de Jesús Flores (griego, francés y castellano), Pbro. Emilio González (religión y moral), Bachiller Pedro Andrade (aritmética, geografía, métrica, lectura y escritura) y  Alejandro Arévalo (música vocal e instrumental). En breve tiempo, el instituto dispuso de una excelente biblioteca dotada con libros enviados y donados desde diversos lugares del país y de Curazao. Sus logros fueron tales para la región de los actuales Yaracuy y Lara,   que la prensa de 1891, en particular el Periódico “El Partido Liberal” (1891) enfatiza que el Congreso Nacional conoció, debatió y estaba por aprobar la elevación de esta institución a la condición de Colegio Federal de Segunda Categoría, como en efecto ocurrió. Constituido en Colegio Federal de Segunda Categoría, para 1896 egresa la Promoción de Bachilleres en Filosofía.
- Recuerda usted algún nombre de los integrantes de esta promoción?
- si los recuerdo, 1) Manuel Prisciliano Guerrero, 2) Eugenio Arturo Álvarez, 3) Juan Francisco del Castillo, 4) Tomás A. Arráiz,  5) Antonio M. Hernández.
-Cuándo ingresó usted como docente?
- No le puedo ofrecer el dato con exactitud, a veces mi memoria falla, pero para el 30-08-1896 era el Rector y por eso convoqué a los interesados a inscribirse, para cursar la rama de su preferencia: 1) Aritmética Práctica, 2) Gramática de la lengua castellana, 3) Pedagogía Primaria, 4) Idioma Latino (segundo año), 5) Idioma Griego (segundo año), 6) Ciencias Filosóficas (segundo año), 7) Dibujo Topográfico, 8) Idioma Francés. En la convocatoria se habló de la fecha de inicio al ajustarse al Decreto del 24-09-1883 que organiza la instrucción superior y científica en Venezuela, tal y como salió en el Periódico “El Precursor del 19-07-1896. En Pedagogía Primaria egresó la única dama que obtuvo título en la institución, Inés Lucía Yépez. Para el año 1898 pasó a ser Rector del Colegio el Dr. Rogerio Alvarado.
-¿Qué pasó con usted?
-Continué mi preparación intelectual, realicé cursos de especialización en Botánica, Zoología, Mineralogía, Astronomía, Agrimensura.
-¿Es cierto que domina varios idiomas?
-Si es cierto, leo con facilidad francés, italiano, alemán, latín, griego y esperanto. Una vez fuera de Yaritagua a causa del cierre del Colegio Federal, me vi obligado a fijar  residencia y esta vez de manera definitiva, fuera de mi tierra natal.
-¿Dónde estuvo después?
-En Barquisimeto. Trabajé como docente en los Seminarios Santo Tomás de Aquino en 1901 y Divina Pastora, en el Colegio Federal de Primera Categoría y en el Colegio Inmaculada Concepción. Para 1906 laboré en el Colegio Barquisimeto y después fui director del Liceo Lisandro Alvarado. Entre 1924 y 1927 pasé a El Tocuyo, donde fui Rector de su Colegio Federal.
-Aparte de la docencia ¿en qué otro campo se movió?
-En el del conocimiento científico, en El Tocuyo hice amistad con el Dr. Lisandro Alvarado, a quien conocía desde mi época de estudiante de medicina en Caracas y emprendimos en común algunos estudios de la naturaleza. En 1919, ejercí en Barquisimeto el cargo de inspector de Higiene y Salubridad del Estado Lara. Aparte de eso, publiqué en periódicos y revistas diversos artículos. También promoví periódicos como voceros culturales.
-¿Recuerda los títulos de  algunos de esos trabajos?
-Por supuesto,  la mayoría corresponden a Ciencias de la Naturaleza, pero también hay en el plano literario y en el cultural, así tenemos a: 1) Termómetro médico,2) el gusano de seda y su utilidad, 3.-El cerebro, el sueño y los sueños, 4) La moneda y los microbios, 5) Agua potable y microbios, 6) Las bebidas aromáticas y su utilidad, 7) Yaritagua, orígenes de su cultura y su civilidad, 8) La boca y su higiene, 9) Las manos y su aseo, 10) En pro de la cultura, 11) La necesidad del sueño, 12) Versos a un amigo, 13) Versos a mi madre, 14) Los mastodontes del estado Lara, 15) Eclipse total, 16) El Semeruco de Barquisimeto, 17) Plantas Exóticas.
-Dr. Del Castillo, en Yaritagua han señalado que usted migró y se olvidó de su origen yaritagüeño ¿es eso cierto?
-Eso es falso, hice por Yaritagua todo lo que estuvo a mi alcance y sumé mi esfuerzo al de muchos para impulsar su progreso, pero al iniciarse el siglo XX comenzó una decadencia tal que mucha gente emigró, decayeron y hasta cerraron  negocios antes prósperos, sus intelectuales comenzaron a irse. Por lo demás a donde quiera que llegara y donde vivía me di a conocer como yaritagüeño, hablé con orgullo de las bondades de mi tierra y de sus valores humanos.
-¿A qué se debió esta decadencia?
-Es posible que a la construcción del ferrocarril Bolívar que en 1891 llegó a Barquisimeto por el eje Duaca-Aroa-Tucacas, con lo cual esa se hizo la vía activa del centro-occidente venezolano y Barquisimeto se convirtió en el centro mayor y bien diferenciado de los demás. Antes de esto, Yaritagua le llegó a competir como centro de dinamismo socio-espacial no solo a Barquisimeto sino también a San Felipe. La aparición del petróleo sumó elementos a esta decadencia.
-¿Entonces Yaritagua se acabó?
-Yo no diría eso, Yaritagua ha tenido sus comienzos, sus días de iniciación, sus días de luchas inefables, sus días de prueba; todos los pueblos los han tenido.
-¿Podría indicarme con qué científicos venezolanos trabajó usted?
-Ya le mencioné al sabio tocuyano Dr. Lisandro Alvarado, también trabajé aspectos de la astronomía con el ingeniero y astrónomo caraqueño Dr. Luís Ugueto Pérez, y de paleontología, con el Hermano lasallista de origen francés, Nectario María.
-¿Tuvo usted algún reconocimiento por su labor?
-Sí, fui galardonado a nivel internacional por la Sociedad Astronómica de Francia, y a nivel nacional por la Academia Nacional de la Historia, la Federación Médica Venezolana, el Episcopado Nacional, el Colegio Médico del estado Lara y el Concejo Municipal del Distrito Iribarren del Estado Lara.
-¿Ejerció usted la medicina? -La preventiva, no la curativa.

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